Toco la puerta en tu mirada
Y pido permiso para entrar
Buscando tu conciencia
Y un corazón para amar.
Camino de los labios a tu lengua
Navego en tus pensamientos
Que fluyen como manantial, agua
En el caudal de tus dulces sueños.
Recorro tu rostro de marfil
Y me balanceo en tu pequeña nariz
Desmayo y caigo como poeta hábil
En la tersura de tus labios
Resbalo y exploro tu cabellera
Un mar de misterio y belleza
Creada por Dios de alguna manera
Recordándole que eres su proeza.
Viajo por tu figura femenina
Doy volteretas en tu cintura
Añoro tu corazón mina
De riquezas y fortuna
Retorno en tu espalda
Y subo hasta tu cuello
Intento ver a mi amada
Y tus ojos dicen algo bello
Me pierdo en la inmensidad
De tu cariño y hermosura
Vuelco palabras a la eternidad
Y me responden mostrándome tu albura.
Siembro palabras en tu alma
Las riego con lágrimas de cristal
En un jardín donde amas
A la imagen de un simple mortal.